La verdadera soledad

La verdadera soledad

La verdadera soledad se suple con; nuestra familia, amigos, y en su tiempo, con nuestra pareja ideal. La necesidad de amor de Dios, que frecuentemente confundimos con soledad, solamente puede ser suplida al estar un tiempo cada día con nuestro Padre celestial y escuchar su corazón decirnos: «Te amo hijo mío».