Tres provisiones de Dios que encontramos en la oración

Tres provisiones de Dios que encontramos en la oración

podemos pedir con libertad ante Dios, pero Él no nos responderá según nuestros deseos, como el mesero de un restaurante, sino de acuerdo a su carácter: como el padre responsable que nos da aquello que verdaderamente necesitamos y también nos satisface. En este sentido, hay tres provisiones de Dios que son útiles en la oración.

La distracción es un asunto de poco fruto

La distracción es un asunto de poco fruto

La generalidad de los cristianos busca intencionalmente apartarse del pecado. En cambio, no es tan común que busque apartarse de las distracciones, que son tan dañinas como el pecado mismo y mucho más abundantes, pero pueden pasar desapercibidas o hasta tener la apariencia de piedad. Nuestro gran reto es identificar dónde poner nuestros recursos (tiempo, dinero, talento, relaciones) de forma tal que produzcan el mayor fruto para la gloria del Padre.

¿Dónde encontraremos la respuesta adecuada?

¿Dónde encontraremos la respuesta adecuada?

Esta mañana meditaba en estas cosas y me preguntaba si aquello que le estoy pidiendo a Dios con mucha insistencia me llenará realmente, si estoy pidiendo lo que quiero en el momento o lo que en verdad necesito. Pensaba en que quizás ni siquiera soy consciente de lo que realmente debo pedir y lo que es ahora el deseo de mi corazón terminará siendo solamente un capricho cuando descubra lo que Dios había estado preparando de antemano para mí.

¿Existen diferencias entre la gracia común y la gracia especial?

¿Existen diferencias entre la gracia común y la gracia especial?

El verdadero progreso cubre el todo del hombre, no solamente sus necesidades materiales, sino también las necesidades de su espíritu. La gracia común, aplicada mediante la mayordomía de la creación, puede prosperar al hombre en muchas cosas, pero Su gracia especial, aplicada por medio de la fe, es la única que prospera su alma.