Nunca es demasiado tarde ni inútil para tocar el corazón de otro

Nunca es demasiado tarde ni inútil para tocar el corazón de otro

Quisiera estar en el lugar más lindo del mundo. Sí, eso es África para mí. Ahí está Cristo vivo, muerto y resucitado. Ahí contemplo la esencia misma de la fe, la fortaleza en Cristo, la esperanza en la resurrección, la caridad del Padre en cada alma que abandona y vence este mundo para retornar a la casa de Dios.