Cuando el estrés controla nuestra vida

Cuando el estrés controla nuestra vida

Desesperarse es perder el control de tu imaginación, creatividad y entusiasmo. Se nubla tu visión y tu capacidad de buscar alternativas que te permitan conseguir soluciones. Cuando te enfadas, te disgustas, o te enojas, estás delegando el control de tus emociones a la otra persona y pasas a ser víctima de ella. Mantén la calma, recuerda que mientras más grande sea el problema que tengas que enfrentar, mayor oportunidad tendrás de utilizar el potencial que Dios te ha dado.