¿Puedes controlarte cuando te ofenden?

¿Revientas en cólera ante la menor provocación?

Me atrevería asegurar que no existe una persona que en algún momento de su vida no haya sido ofendida y herida de una forma u otra.Esto es algo que nos suceden todos, comenzando desde nuestra niñez. Cuando comenzamos la escuela comenzamos a experimentar las burlas de otros niños, o incluso de nuestros propios hermanos.

Debemos tener presente que no siempre los que nos rodean van a llenar nuestras expectativas y, por otro lado, nosotros no necesariamente vamos a agradarle a todos.Hay personas que no saben cómo expresar sus pensamientos de manera diferente. Además, hay que considerar que a menudo lo que consideramos ofensivo se trata simplemente de alguna broma cuyo fin no era ofendernos. Muchas veces, amigos y conocidos con «buenas intenciones» nos lastiman con consejos desagradables o razonamientos sin tacto sobre nuestra apariencia y vida personal.

La pregunta es: ¿Cómo dejar de agraviarse y comenzar a vivir? ¿Cómo no ser susceptible al resentimiento y aprender a reaccionar ante lo desagradable sin perder el control? Los comentarios despectivos y los «chistes inofensivos» nos lastiman hasta donde nosotros lo permitamos. No es necesario enfrentar los insultos y discutir con el ofensor, o fingir que no hemos notado su rudeza. Una respuesta ingeniosa desarmará al grosero y arruinará sus planes. A veces, una pregunta directa y tranquila al agresor sobre las razones de su comportamiento, ayuda a ponerlos en su lugar. Es dudoso que él pueda contestar y, lo más probable, es que se retire avergonzado y nos deje solos. O también podemos optar por separarnos de quien nos ha hecho daño.

El resentimiento que puede provocar una ofensa es destructivo; complica la vida y arruina las relaciones. Sin embargo, debemos aceptar la realidad de que no podemos existir aislados del mundo. Por esta razón deberíamos aprender a percibir este tipo de situaciones desagradables como algo que lamentablemente está arraigado a la condición humana. Como cristianos somos llamados a ser luz en este mundo. Por lo tanto la salida no es caer en las manos de nuestro ofensor colocándonos a su mismo nivel. Más bien busquemos en la Palabra De Dios, un enfoque apropiado para enfrentar este tipo de situaciones.

Aquí les comparto algunas escrituras que nos ayudarán a tener la perspectiva correcta cuando alguna persona nos haya herido. Les recomiendo que las memoricen y que las recuerden cuando las necesiten.

«Tú guardas en completa paz a quien siempre piensa en ti y pone en ti su confianza».  Isaías 26:3—Reina Valera Contemporánea (RVC)

«El necio al instante revela su enojo; Pero el prudente desdeña la injuria». Proverbios 12:16—Reina Valera Contemporánea (RVC)

«No hagan nada por contienda o por vanagloria. Al contrario, háganlo con humildad y considerando cada uno a los demás como superiores a sí mismo». Filipenses 2:3—Reina Valera Contemporánea (RVC)

«10 Amémonos unos a otros con amor fraternal; respetemos y mostremos deferencia hacia los demás». Romanos 12:10—Reina Valera Contemporánea (RVC)

«8 No temas delante de nadie, porque yo estoy contigo y te pondré a salvo.» —Palabra del Señor. 9 Y el Señor extendió su mano, me tocó la boca y me dijo: «Yo, el Señor, he puesto mis palabras en tu boca». Jeremías 1:8-9—Reina Valera Contemporánea (RVC)

«Tú, Señor, eres mi roca y mi redentor; ¡agrádate de mis palabras y de mis pensamientos!»—Salmos 19.14 Reina Valera Contemporánea (RVC)

«32 Porque si ustedes aman sólo a quienes los aman, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores aman a quienes los aman! 33 Y si ustedes tratan bien sólo a quienes los tratan bien a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores hacen lo mismo! 34 Si prestan algo a aquellos de quienes ustedes esperan recibir algo, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores se prestan unos a otros para recibir otro tanto! 35 Ustedes deben amar a sus enemigos, hacer el bien y dar prestado, sin esperar nada a cambio. Grande será entonces el galardón que recibirán, y serán hijos del Altísimo. Porque él es benigno con los ingratos y con los malvados. 36 Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo». Lucas 6:32-36 Reina Valera Contemporánea (RVC)

Visitado 133 veces, 1 visita(s) hoy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio