Judá durante el fin del siglo VIII y el principio del siglo VII a.C.

Judá durante el fin del siglo VIII y el principio del siglo VII a.C.

Cuarta parte de estudio sobre la literatura profética en la Biblia

A partir del año 715 a.C. el rey de Judá fue Ezequías. Este rey, según el profeta Isaías cometió varios errores. Durante este tiempo Asiria sufrió varias rebeliones y su poder comenzó a mermar en el concierto internacional de las naciones del antiguo Cercano Oriente. En el año 705 a.C. accede al poder un nuevo rey en Asiria llamado Senaquerib. Este rey logró calmar algunas rebeliones y además pudo consolidar su poder en el trono de Asiria. En este resurgimiento del poder de Asiria, Ezequías, rey de Judá no tuvo mejor idea que rebelarse contra Asiria y se unió a una alianza anti Asiria. Senaquerib no tardó en reaccionar y decidió atacar a Judá para una vez más tenerla bajo su control.

(King Hezekiah from Guillaume Rouillé‘s Promptuarii Iconum Insigniorum, 1553- Wikipedia)

Ante esta situación, Ezequías busca el consejo del profeta Isaías. El profeta le dice que la solución al problema es confiar en Yavé. Según el criterio del profeta Isaías, el pueblo debe creer que Yavé ha de intervenir a su favor tal como lo había hecho en el pasado. Sin duda esto representaba un desafío difícil para Ezequías y su pueblo. Para colmo de males, Senaquerib y los asirios anunciaban que Yavé los había enviado y que el mismo Yavé apoyaba el ataque asirio contra Judá. El final de este momento le dio la razón al profeta Isaías. Senaquerib fue derrotando ciudades y pueblos de Judá, y de esa manera fue arrinconando a Jerusalén. Luego sitió a Jerusalén por largo tiempo, pero un milagro de Dios salvó a la ciudad elegida. Este evento generó una teología de esperanza basada en la presencia del Templo de Yavé y la ciudad de Yavé. El pueblo de Judá comenzó a colocar su esperanza en la realidad física de estos lugares, en vez de basarla en su relación de pacto con Yavé.

 (Manases, rey de Judá -Wikipedia) 

Esto también tuvo sus efectos en el tipo de mensaje que proclamaron los profetas hebreos de esta época. El largo reinado de Manasés también debe considerarse como un elemento de mucha influencia sobre los profetas, sus vidas y sus mensajes. Manasés ocupó el trono de Judá más años que el propio David. Desde el punto de vista teológico de los profetas, Manasés hizo todo lo contrario a lo que el pacto con Yavé había establecido. Promovió la idolatría entre los habitantes de Judá e hizo reconstruir varios lugares de culto pagano. Según los profetas de esta época, el liderazgo rebelde de Manasés causó la caída estrepitosa de Jerusalén junto con el pueblo de Judá.

Nota:
Este segmento forma parte de un profundo estudio sobre la literatura profética en la Biblia. Más adelante estaremos publicando los restantes artículos que forman parte del mismo que fue publicado en el libro: “Descubre la Biblia” publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas. El estudio explora los siguientes aspectos de la literatura profética:

Interpretación bíblica y el contexto histórico,
Israel y Judá durante el siglo VIII a.C.,
Judá durante el fin del siglo VIII y el principio del siglo VII a.C. ,
Judá durante los últimos años del siglo VII a.C.
Las diferentes caras de los profetas,
Diversidad dentro de la literatura profética,
Profetas falsos,
El profeta enviado por Dios,
Mensaje de los profetas,
El culto caduco,
El arrepentimiento,
La justicia bien entendida,
y Esperanza profética

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