En caso de huracanes, ¿compras enlatados?

Hay cosas que no sé, ¿qué quieres? ¿que sea perfecto? No se mucho qué exactamente quieren decir las ratas filosóficas “post-mo” cuando hablan de reduccionismo. Algo sí se, aunque no sé si reduccionismo va con eso, que la Palabra de Dios ha sido reducida en orden de ser “entendida”, y más bien que entendida aceptada. Una cosa es hacerla simple y alcanzable, otra cosa es reducirla, empequeñecerla.

No sé (sí, hay muchas cosas que no se) si esto es bueno o malo, pero entre otras cosas el usar versículos bíblicos como amuletos para ocasiones especiales (hecho por los cristianos y no por los mundanos que tanto criticamos) ha reducido la Biblia a… un libro de auto-ayuda más. Empezando con que la auto-ayuda rechaza de entrada a Dios pues yo mismo me (auto) ayudo. Sí, con todas las buenas intenciones del mundo, pero vaya que se nos ha salido un poco de control.

Parece que la Biblia es solo un libro para ser abierto en casos de emergencia, enlatados guardados sin preservativos y que alimentan, pero que sólo comes durante las tormentas o huracanes de la vida, porque no son mejores que tus soluciones, sino soluciones más “prácticas” para momentos específicos. En otros momentos de la vida los no enlatados saben “mejor”.

Ya saben: en caso de huracán compren raviolis en lata.

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