El valor de la unidad

El valor de la unidad

Cuentan que un anciano labrador tenía varios hijos jóvenes que se llevaban mal entre sí y peleaban constantemente.

Un día les congregó a todos y mandó a traer unas cuantas varas, las colocó todas juntas e hizo un manojo con ellas, les preguntó cuál de ellos se atrevía a romperlo.

Uno tras otro todos se esforzaron para lograrlo, pero ninguno pudo conseguirlo.

Entonces el padre desató el manojo y tomando las varas una a una les mostró cuán fácilmente se partían, y enseguida les dijo:

-De esta manera, hijos míos, si están todos unidos nadie podrá vencerlos; pero si están divididos y enemistados el primero que quiera hacerles mal lo logrará.

Efesios 4:2-6

Sean humildes, amables y pacientes, y bríndense apoyo, por amor, los unos a los otros. Hagan todo lo posible por vivir en paz, para que no pierdan la unidad que el Espíritu les dio. Sólo hay una iglesia, sólo hay un Espíritu, y Dios los llamó a una sola esperanza de salvación. Sólo hay un Señor, una fe[a] y un bautismo. Sólo hay un Dios, que es el Padre de todos, gobierna sobre todos, actúa por medio de todos, y está en todos. Traducción en Lenguaje Actual—(TLA)

Visitado 5.340 veces, 1 visita(s) hoy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio