
Ser feliz es el arte pintado en el horizonte histórico proyectándose hacia la eternidad. La felicitad se encuentra en medio de los quebrantos del espíritu y la palabra viva que se da en medio de mis soledades y silencios reflexivos y ante “El misterio tremendo” que nos encuentra porque nos ama. Dios es amor y por la acción del amor nos busca, aun en los sonidos indecibles.









