El nacimiento de Jesús siempre ha estado ubicado en Belén de Judea. Sin embargo un arqueólogo dice que era más probable que su nacimiento hubiera tenido lugar en otro Belén que está más lejos de Jerusalén.
Aviram Oshri, arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), dijo a NPR que él ha llevado a cabo extensas excavaciones en Belén de Galilea, y allí ha encontrado artefactos que sugieren que la visión que tradicionalmente se tiene de donde nació Jesús puede ser incorrecta.
“Creo que el sitio original de la natividad está aquí y no en el otro Belén, cerca de Jerusalén”, dijo Oshri. Oshri dice haber descubierto en Belén de Galilea, vasijas de piedra que fueron utilizadas por judíos durante el mismo período de tiempo en que vivió Jesús. Excavadoras también descubrieron evidencia de lo que una vez fue una iglesia grande, adornada – Oshri dice que la iglesia sugiere que los cristianos también creían que el sitio fue el lugar del nacimiento de Cristo -, así como partes de un muro que pudo haber sido construido por el emperador Justiniano para proteger el pueblo.
“Tiene mucho más sentido que María iba montada en un burro, mientras estaba en el final de su embarazo, desde Nazaret de Galilea a este Belén que está a sólo siete kilómetros antes que el otro Belén, que está a 150 kilómetros”, dijo, de acuerdo a NPR.
Cuando se le preguntó qué pensarían hoy día los cristianos si se les dijera que el sitio tradicional del parto es incorrecta, Oshri dijo que sus hallazgos al final no tendrán ninguna influencia pues el sitio tradicional seguirá siendo importante para los creyentes.
Desde el 2005 Oshri había presentado su teoría sobre este posible lugar de nacimiento de Jesús en un artículo de la revista Arqueología, en la que dijo que el sitio tradicional del parto tiene “una ausencia total de información de la época de Herodes”, cuando Jesús vivió.
Sin embargo, un artículo escrito por Jerome Murphy-O’Conner para Biblical Archaeology Review en 2011, dice que la reclamación no es verdad. La cueva debajo de la Iglesia de la Natividad en Belén de Judea, afirma O’Conner, fue identificada correctamente por el apologista Justin Martir en el siglo II como el lugar de nacimiento de Jesús. Martir probablemente aprendió sobre la cueva de las tradiciones locales que habían sido transmitidas desde el momento del nacimiento de Jesús.
“Es difícil imaginar que los betlemitas inventaron la tradición de la cueva, sobre todo porque, como hay razones para sospechar, la cueva no era siempre accesible a los cristianos en tiempos de Justin y Origen”, escribió O’Conner. Jerónimo, otro padre de la Iglesia, escribió que la cueva había sido una vez convertida en un santuario pagano, y aunque a los cristianos no se les permitía probablemente allí por un tiempo, todavía sostenía que Jesús había nacido allí.
Clyde E. Billington, un profesor de historia antigua y jefe de redacción de la revista Artifax, dijo a The Christian Post que la actual falta de evidencia en Belén de Judea no significa necesariamente que Jesús nació en otro lugar.
“Los arqueólogos casi nunca e cavan más de un 10 por ciento de un yacimiento arqueológico. Dicho de otro modo, para cualquier arqueólogo poder sacar conclusiones basadas en una supuesta ausencia de evidencia arqueológica es mala práctica arqueológica”, escribió Billington.
El profesor de Northwestern College también hizo hincapié en la importancia de los pasajes bíblicos que dan apoyo al tradicional lugar de nacimiento de Jesús.
“El Nuevo Testamento fue escrito por personas que conocían a Jesús y María, y fue escrito casi 2.000 años antes de la teoría Oshri”, dijo Billington. “Contrariamente a lo que Oshri ha sugerido, no hay una sola fuente antigua cristiana, que sitúa el nacimiento de Cristo en otro lugar que en Belén de Judá, que es también donde Miqueas 5:2 predijo que el Mesías iba a nacer.”
La Iglesia de la Natividad, fue nombrada por la Organización de las Naciones Unidas, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en la lista de sitios del Patrimonio Mundial a principios de este año, y atrajo aproximadamente dos millones de turistas solo en el 2011.
En mayo, el IAA ha anunciado el descubrimiento de un antiguo bulla – un pedazo de arcilla usado para sellar un documento u objeto – que es la evidencia más antigua de la ciudad antigua de Belén descubierta hasta el momento. La inscripción de la bulla, que se remonta a la época del Primer Templo (aproximadamente entre los siglos VIII y VII aC), dice, en primer lugar la palabra “Belén”.





