Nancy Myers presentó una demanda de divorcio contra su esposo porque, según ella, éste era muy inmaduro. Así lo expresó, y lo sostuvo una y otra vez en una audiencia frente a un juez.
La frustrada mujer explicó que estaba cansada de la inmadurez de su marido. Ante el pedido del juez, a que fuera mas específica sobre los comentarios acerca de la inmadurez de su esposo, ella dio la siguiente explicación: “El cree que todavía es un jovencito soltero; no se da cuenta que ya tiene nuevas obligaciones con una esposa y un hijo de 6 meses; solo piensa en el deporte y en salir con sus amigos a tomar cerveza después del trabajo. Se resiste a aceptar que ya no puede seguir viviendo como si fuera un chico sin responsabilidades.”
Las palabras de esta esposa expresan a la perfección el problema que viven muchas parejas en el mundo moderno: la inmadurez. En ocasiones es sólo una de las partes la que actúa de manera infantil. Pero en muchos casos son ambos los que se resisten a crecer. Se convencen el uno al otro de que no hay porque cambiar ciertas actitudes y estilos de conducta. Como resultado, las puertas al desarrollo y a la evolución se cierran herméticamente. Pasan los días y las semanas pero no se hacen los cambios ni los ajustes necesarios que provoquen un sano y sólido crecimiento en la relación matrimonial.
La madurez y el buen juicio son ingredientes necesarios en la relación de una pareja que tenga como meta convertir su matrimonio en uno sano y duradero. Sin estos, la estabilidad de la pareja se pone en juego.
Un autor desconocido define la madurez con estos elocuentes versos:
Madurez es el arte de vivir en paz con lo que es imposible cambiar. Madurez es la habilidad de controlar la ira y resolver las discrepancias sin violencia o destrucción. Madurez es paciencia; es la voluntad de posponer el placer inmediato a favor de un beneficio a largo plazo.
Madurez es perseverancia; es la habilidad de sacar un proyecto o una situación adelante, a pesar de fuerte oposición y retrocesos decepcionantes.
Madurez es la capacidad de encarar disgustos y frustraciones incomodidades y derrotas, sin queja ni abatimiento.
Madurez es humildad; es ser suficientemente grande para decir me equivoqué; y cuando se está en lo correcto, la persona madura, no necesita la satisfacción de decir: “Te lo dije”.
Madurez es la capacidad de tomar una decisión y sostenerla; los inmaduros pasan sus vidas explorando posibilidades, para al fin no hacer nada.
Madurez significa confiabilidad; mantener la propia palabra, superar la crisis; los inmaduros son maestros de la excusa, son los confusos y desorganizados, sus vidas son una mezcla de promesas rotas, amigos perdidos, negocios sin terminar, y buenas intenciones que nunca se convierten en realidad.
Parejas, tomen nota y procuren no quedarse atrás. El reto de hoy tiene un nombre: madurez…es hora de madurar.
Datos del autor
El Rvdo. Jorge R. Cotto es Pastor Ordenado
de la Iglesia Cristiana Central Discípulos de Cristo [Central Christian Church] ubicada en la Calle Menores 222 en Coral Gables, Miami, Fl,
Además de su labor ministerial como pastor, el Rev. Cotto ha servido en diversas posiciones del concilio a nivel Regional y Nacional como moderador de la Junta Nacional Hispana Bilingüe y moderador de la Comisión Pastoral de Ministerios Hispanos.
El mensaje del Rev. Jorge Cotto ha trascendido bendiciendo muchas vidas a través de su programa radial Parábolas de Hoy el cual se transmite por diversas estaciones de radio en Miami. Parábolas de Hoy es una ilustración contemporánea a la luz de las escrituras que invita al radio oyente a reflexionar sobre varios temas de la vida cotidiana a través de figuras y anécdotas históricas y contemporáneas.
Posee un Bachillerato en Artes de la Universidad de Puerto Rico y una Maestría en Divinidad del Centro de Estudios Teológicos de la Florida.









me encanto!!!! gacias xser maduro y encenarnos a serlo!!!Dios lo bendiga!!!