Sección: Noticias Cristianas
Por J.R. Román

Hemos sido acondicionados a rendirnos en el primer obstáculo que nos hemos encontrado. Cambiamos de rumbo, de metas y de visión, porque muchas veces nos entra un sentimiento de derrota y pensamos que no podemos vencer.
La pregunta es: ¿Cómo podemos vencer, cambiar ese espíritu de derrota, de desaliento o pensamiento que a veces nos ataca? De la misma manera que nos bañamos diariamente, comemos, descansamos, necesitamos cambiar los pensamientos negativos que nos oprimen y nos hacen ver derrotados.
Notas relacionadas:
El cambio en el ministerio y lo que podemos aprender de unos pingüinos
Acusaciones de los candidatos y llamado católico a vencer la ceguera moral
Creer para vencer
No podemos engañar a Dios
“¿Cómo podemos oír la voz de Dios?”
Tags: JR Román
Post Author
This post was written by JR Román who has written 4 posts on Cristianos.com.
El Dr. J.R. Román, es Presidente de “Hispanic Business Networking, Inc.”, organización que está afiliada a más de seiscientos cincuenta mil comerciantes en los Estados Unidos. También es el presidente de Motivando Nuestra Gente, Inc. y productor del programa de radio y televisión “Motivando a Nuestra Gente”.
Durante las pasadas tres décadas el Dr. J.R. Román se ha estado preparando para ofrecerle al personal de empresas, agencias del gobierno y organizaciones de todo tipo, sistemas de aprendizaje que contribuyen a desarrollar el potencial de los individuos y alcanzar sus objetivos.
J. R. Román, es autor de más de veinticinco programas, talleres y seminarios de temas de liderazgo, trabajo en equipo, servicio al cliente, ventas y motivación. Creador del Circulo del Éxito que es una membresía que ayuda a desarrollar una vida más equilibrada y balanceada.
Es autor también de varios libros, entre ellos “Motivando a Nuestra Gente” (traducido a los idiomas Inglés y Portugués), “Somos la Fuerza del Cambio”, “Los Retos del Líder en el Siglo XXI”, “El Arte de Servir, Sirviendo al Cliente con Efectividad” y “Cómo empezar un negocio con éxito”.
Es Fundador de la Academia de Facilitadores cuyo propósito es desarrollar líderes que puedan sanar, educar, motivar e influenciar a nuestra gente.
Ha sido contratado por más de mil compañías en los Estados Unidos, Puerto Rico, México, República Dominicana, Brasil, Argentina, Colombia y Chile por mencionar algunos, para capacitar a más de un millón de personas en temas tan definitivos como aumento de su productividad, mejorar en sus relaciones interpersonales y mejorar su calidad de vida.
La opinión generalizada confirma que la labor del señor J.R. Román está ayudando a las personas y a las empresas a fortalecerse y ser más exitosas.
Hermanos ayudenme a vencer
Necesito mantener mi espíritu renovado
Estoy muy enfermo tengo problemas crónico
Tengo problemas
De salud mi estómago sufre de un posible
Cáncer gástrico no tengo el resultado del
Médico pero tengo los síntomas desde hace mucho
Tiempo esto atormenta mi alma y mi espiritu
No tiene paz
El saber que dejaré a mis 4hijos menores de
13 años es muy duro para mi en estos momentos
Mi fe está devil necesito que oren por mi
Ayudemen a levantarme
Baez.victor01@gmail.con
Envieme reflexiones
Hay hermano mio, no sabes como siento que sufras, pero tienes que tener Fé, confía en Dios en que pronto te sanará, sólo Jesus es quien puede hacer el milagro, yo también eh estado enferma pero Jesus es mi salvación y eso hace que me alivie, gracias a Dios no tengo nada grave pero tienes que ser fuerte y paciente, ora tu también, yo lo estoy haciendo, es lo menos que podemos hacer clama a él con todo el corazón y verás que pronto serás sano, solo tienes que creerlo, confía, Dios te guarde, aqui esta algo que encontre:
Citas de la Biblia y otros textos para los enfermos:
———————————————————————-
Valor redentor del dolor: 2 Cor.
Misterio del dolor: Job 42, 1-6.
Coger la Cruz y seguir a Cristo: Lc 9, 23.
El sufrimiento de aquí abajo no tiene proporción con la gloria del cielo: 2 Cor 4, 17.
En el “mundo nuevo” no habrá ya dolor, ni pena: Apoc 7, 17; 21, 4.
Oración de un afligido: Salmo 102
El Señor es mi pastor: Salmo 23
Paciencia y confianza: Eclesiástico 2:2-6.
“¡Ten confianza en el Señor! ¡Ten valor, no te desanimes! ¡Sí, ten confianza en el Señor!” Salmo 27:14
“Pero tú Señor, eres mi escudo protector, eres mi Gloria, eres quien me reanima.” Salmo 3:4
“Tú Señor, eres mi fuerza; ¡yo te amo! Tú eres mi protector, mi lugar de refugio, mi libertador, mi Dios, la roca que me protege, mi escudo, el poder que me salva, mi más alto escondite”. Salmo 18: 1-3
“Señor, mi protector, a ti clamo. No te niegues a responderme, ya puedo contarme entre los muertos. Oye mis gritos cuando te pido ayuda, cuando extiendo mis manos hacia tu santo templo….¡Bendito sea el Señor, que ha escuchado mis ruegos! El Señor es mi poderoso protector; en él confié plenamente y él me ayudó. Mi corazón está alegre; cantaré y dare gracias al Señor.” Salmo 28 : 1-2, 6-7
“Bendito sea el Señor, que con su amor hizo grandes cosas por mí en momentos de angustia. En mi inquietud llegué a pensar que me habías echado de tu presencia; pero cuando te pedí ayuda, tú escuchaste mis gritos.” Salmo 31 : 21-22
“Recurrí al Señor y él me contestó, y me libró de todos mis temores. Los que miran al Señor quedan radiantes de alegría y jamás se verán defraudados. Este pobre gritó y el Señor lo oyó y lo libró de todas sus angustias. El angel del Señor protege y salva a los que honran al Señor.” Salmo 34: 4-7
“¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado? Mi esperanza he puesto en Dios, a quien todavía seguiré alabando. ¡El es mi Dios y Salvador!” Salmo 42:5
“Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia. Por eso no tendremos miedo, aunque se deshaga la tierra, aunque se hundan los montes en el fondo del mar, aunque ruja el mar y se agiten sus olas, aunque tiemblen los montes a causa de su furia.” Salmo 46: 1-2
“Cuando tengo miedo confío en ti. Confío en Dios y alabo su palabra; confío en Dios y no tengo miedo.” Salmo 56:3-4
“Yo canto al Señor, que me da fuerzas. ¡Él es mi Salvador!” Salmo 118: 14
“A ti clamo, Señor, y te digo: ‘Tú eres mi refugio; tú eres todo lo que tengo en esta vida. Presta atención a mis gritos, porque me encuentro sin fuerzas.” Salmo 142: 5-6
“He aprendido a hacer frente a cualquier situación, lo mismo a estar satisfecho que a tener hambre, a tener de sobra que a no tener nada. A todo puedo hacerle frente, gracias a Cristo que me fortalece.” Filipenses 4: 12-13
“Por eso no nos desanimamos. Pues aunque por fuera nos vamos deteriorando, por dentro nos renovamos día a día. Lo que sufrimos en esta vida es cosa ligera, que pronto pasa; pero nos trae como resultado una Gloria eternal mucho más grande y abundante. Porque no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ve son eternas. Nosotros somos como una casa terrenal, como una tienda de campaña no permanente; pero sabemos que si esta tienda se destruye, Dios nos tiene preparada en el cielo una casa eternal, que no ha sido hecha por manos humanas.” 2 Corintios 4: 16-18, 5: 1-2.
“Dios ha preparado para los que lo aman cosas que nadie ha visto ni oído, y ni siquiera pensado.” 1 Corintios : 9
Otros textos sobre la enfermedad y el sufrimiento
Presencia del dolor y de la enfermedad en el mundo
Cinco son las causas de las enfermedades que afligen a los hombres: la de aumentar sus méritos, como aconteció con Job y los mártires; la de conservar su humildad, de lo que es ejemplo San Pablo combatido por Satanás (2 Cor 12); que conozcamos nuestros pecados y nos enmendemos, como sucedió a María hermana de Moisés (Num 12) y al paralítico de Cafarnaun (Mc 2, Iss.); para mayor gloria de Dios, como ocurrió con el ciego de nacimiento (Jn 9) y con Lázaro (Jn 11); y la que es un principio de condenación, como ocurrió con Herodes (Hech 12) y con Antioco (2 Rey 9) (San Beda, en Catena Aurea, vol. IV, p. 55).
Vosotros tenéis que desarrollar una tarea altísima, estáis llamados a completar en vuestra carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia (Col 1, 24). Con vuestro dolor podéis afianzar a las almas vacilantes, volver a llamar al camino recto a las descarriadas, devolver serenidad y confianza a las dudosas y angustiadas. Vuestros sufrimientos, si son aceptados y ofrecidos generosamente en unión de los del Crucificado, pueden dar una aportación de primer orden en la lucha por la victoria del bien sobre las fuerzas del mal, que de tantos modos insidian a la humanidad contemporánea. En vosotros, Cristo prolonga su pasión redentora. ¡Con Él, si queréis, podéis salvar el mundo! (Juan Pablo 11, Turin, 13-lV-1980).
Los enfermos y la mortificación
Dime amigo – preguntó el Amado -¿tendrás paciencia si te doblo tus dolencias? Sí – respondió el Amigo – con tal que dobles mis amores. (R. Llull, Libro del Amigo y del Amado, 8.)
Sufres… y no querrías quejarte. No importa que te quejes – es la reacción natural de la pobre carne nuestra – mientras tu voluntad quiera en ti, ahora y siempre, lo que quiera Dios (J. Escrivá de Balaguer, Camino, n. 718.)
Una enfermedad puede servir para una mayor purificación y un mayor acercamiento a Dios.
En ocasiones una enfermedad hace entrar en el buen camino a quien era malvado cuando sano. Igualmente puede ocurrir a propósito de otra desgracia cualquiera: La tribulación hará comprender . (Is 28, 19, Santo Tomás, Sobre el doble precepto de la caridad, I.c., p. 223.)
Vosotros tenéis un puesto importante en la Iglesia, si sabeis interpretar vuestra situación difícil a la luz de la fe y si, bajo esta luz, sabeis vivir vuestra enfermedad con corazón generoso y fuerte. Cada uno de vosotros puede entonces afirmar con San Pablo: “Completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo, a favor de su Cuerpo que es la Iglesia.” (Col 1, 24) (Juan Pablo II, Sobre la fortaleza, Aud. gen. 15-XI-1978.)
Muchos son mártires en cama. Yace el cristiano en el lecho, le atormentan los dolores, reza, no se le escucha, o quizás se le escucha, pero se le prueba, se le ejercita, se le flagela para que sea recibido como hijo. Se hace mártir en la cama y le corona el que por él estuvo pendiente en la cruz. (San Agustín, Sermdn 286)
El sabe ciertamente que con frecuencia nuestros sufrimientos son un instrumento de salvación. (San Gregorio Naceno, Disertación 7)
Si sabes que esos dolores – físicos o morales – son purificación y merecimiento, bendícelos. (J. Escrivá de Balaguer, Camino, n. 219.)
El sentido del dolor
El sufrimiento es también una realidad misteriosa y desconcertante. Pues bien, nosotros, cristianos, mirando a Jesús crucificado encontramos la fuerza para aceptar este misterio. El cristiano sabe que, después del pecado original, la historia humana es siempre un riesgo; pero sabe también que Dios mismo ha querido entrar en nuestro dolor, experimentar nuestra angustia, pasar por la agonía del espíritu y el desgarramiento del cuerpo. La fe en Cristo no suprime el sufrimiento, pero lo ilumina, lo eleva, lo purifica, lo sublima, lo vuelve válido para la eternidad. (Juan Pablo II, Aloc. 24-III-1979.)
Para quien cree en Cristo, las penas y los dolores de la vida presente son signos de gracia y no de desgracia, son pruebas de la infinita benevolencia de Dios, que desarrolla aquel designio de amor, según el cual, como dice Jesús, el sarmiento que dé fruto, el Padre lo podará, para que dé más fruto. (Jn 15, 2) (Pablo Vl, Hom. 5-X-197.)
porfavor oren por mi mi novia me ha dejado por un ombre rico yo estoy muy afligido y deprimido me siento muy mal q hago quisiera salir corriendo a buscarla y rogarle q me quiera aunq sea un poco no se q hacer yo la quiero mucho y ya la e buscado mucho ya no quiero rogarle ni humillarme mas pero no me hago ala idea de perderla solo pido a Dios q de verdad la guarde y la proteja de ese sr. yo solo pido paz y tranquilidad pues no puedo dormir ni comer ni me concentro en mi trabajo espero me puedan ayudar gracias…
Hermano entregale tu dolor al señor pidele con toda tu fe errepientete de corazon y el sanara tu vida de eso puedes estar absolutamente seguro, yo estoy pasando tu misma situacion solo que a mi ya me lo confirmaron pero me arrime al mas grande y poderoso de los doctores al unico que puede sanar cualquier emfermedad porque para el no hay imposibles a Dios.el te ama y te va a llenar de fortaleza y salud y te va a bendecir a ti y a tus hijos y esposa, porque el sabe que te necesitan, y cuando todo pase y venga la calma lo vas a amr mas que a nada en el mundo asi como el nos ama a todos sus hijos.Victor que Dios te bendiga
Hermano entregale tu dolor al señor pidele con toda tu fe errepientete de corazon y el sanara tu vida de eso puedes estar absolutamente seguro, yo estoy pasando tu misma situacion solo que a mi ya me lo confirmaron pero me arrime al mas grande y poderoso de los doctores al unico que puede sanar cualquier emfermedad porque para el no hay imposibles a Dios.el te ama y te va a llenar de fortaleza y salud y te va a bendecir a ti y a tus hijos y esposa, porque el sabe que te necesitan, y cuando todo pase y venga la calma lo vas a amr mas que a nada en el mundo asi como el nos ama a todos sus hijos.Victor que Dios te bendiga te mando mi correo si deseas que estemos en contacto me llamo Oscar y mi correo es acoplados@live.com.mx
no se como funciona esto ,lo que si se es que tengo una gran necesidad d compartir con alguien lo siento, soy una mujer de 45 años con un dolor que desgarra por dentro ,tengo12años de divorciada y hace 3 que mis hijos se fueron de la casa, he vivido afanosamente para que no les falte nada ,no se en que momento los perdi, mi vida no tiene sentido ni razon para luchar
oli. es dificil confiar en medio de la prueva y el dolor pero recuerda que dios es soberano y que el tiene el control de nuestras vidas y de nuestro futuro. porque te abates alma mia, clama a mi y yo te respondere.yo he visto tu afliccion,he conocido tu angustia,he escuchado tu clamor y he decendido para librarte,para sacarte de esa tierra a una mejor donde fluye leche y miel. dtb.bay
oli- mi correo es cayser91@hotmail.com escribeme q yo tambien pase por problemas muy dificiles y delicados.espero tu respuesta.