[/caption]
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
¡Tú me mueves, Señor!
Muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muévenme en fin, tu amor,
y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
(Atribuido a Santa Teresa de Ávila)
Desde pequena cuando iba a la iglesia habia una misionera que siempre nos decia este poema, era bonito a mis oidos, pero luego que fui creciendo al escucharlo sentia algo muy especial en mi corazon. Cada vez que lo leo aunque ya han pasado muchos anos y ya la hna. alsina vive en otro pais siento que ella me lo va diciendo al oido y recuerdo el tono de su voz. Es precioso y permite que uno tenga una experiencia sobre natural. Dios les bendiga.
esta muy bonito este soneto
me hace muy bien estar leyendo diario cosas nuevas
aki en esta pagina
SHALOM
hola
queria q me manden
del dia de semana santa