NUEVA YORK. Una encuesta del Pew Forum, titulada “Religión y vida pública”, ha concluido que la mayoría de estadounidenses que se consideran cristianos opinan que otras religiones también pueden conducir a la salvación. En todo caso, la convicción de que sólo el cristianismo lleva a la vida eterna está creciendo. Obras y fe son, por otro lado, los elementos que principalmente determinarían dicha salvación, según los encuestados.
El Pew Forum es una organización que intenta promover un conocimiento más profundo de los temas que surgen en la intersección entre religión y asuntos públicos, con estudios de diverso tipo. Para este estudio, se ha entrevistado a un total de 2.905 adultos, entre los meses de julio y agosto de 2008.
El sondeo fue diseñado para continuar otro sondeo anterior, realizado en 2007, en el que se constató que la mayoría de los americanos con alguna afiliación religiosa no tienen una perspectiva ‘exclusivista’ de la salvación eterna. Con la nueva encuesta, se ha constatado, además, que esta perspectiva se extiende a las religiones no-cristianas.
¿Más de un camino?
Así, un 65% de los cristianos afirman que otras religiones pueden llevar a la vida eterna, y la gran mayoría (un 80%) citó algún ejemplo de, al menos, una religión no cristiana propiciadora de la salvación, como el Hinduismo o el Islam.
Sin embargo, a pesar de que la encuesta confirme que la mayoría de los americanos religiosos no creen que su fe sea la única vía hacia la salvación, también ha revelado que el número de personas que cree que sólo el Dios cristiano lleva a la vida eterna, se ha incrementado ligeramente en 2008, con respecto a 2007, de un 24 a un 29%. Este incremento ha sido especialmente acentuado en el grupo de protestantes evangélicos de raza blanca, entre los que un 49% asegura que sólo la fe en Jesús lleva a la salvación.
Los encuestados expresaron diversidad de ideas acerca de cómo puede alguien acceder a la vida eterna. Casi 3 de cada 10 personas afirmaron que los actos de los individuos resultan lo más determinante. Un número similar (el 30%) afirmó que es la fe el factor clave para conseguir la salvación. Para un 10%, en cambio, se trata de combinar fe y actos.
Opiniones según asistencia a la iglesia
Según explica el Pew Forum, las opiniones sobre la “exclusividad” religiosa están relacionadas con la frecuencia con que se acude a los “servicios religiosos”. Las personas que suelen acudir a un culto son significativamente más cercanos a la posición de que hay un solo un Dios, y una sola fe que salva, no varias.
Entre las personas que asisten a una iglesia al menos una vez a la semana, alrededor de 4 de cada 10 afirmaron que su fe es la única que conduce a la vida eterna. En comparación, entre aquellos que acudían poco a servicios religiosos, sólo el 18% defendió su propia fe como única salvadora.
Es remarcable en este aspecto el sentir de los evangélicos blancos. En este grupo, la mayoría de aquéllos que iban a misa una vez a la semana creía que su fe era la única, mientras entre los que iban menos a menudo, sólo el 30% afirmó que su fe era la única verdadera.
Actividad del Pew Forum
El Pew Forum on Religion & Public Life plantea a menudo este tipo de encuestas a la población norteamericana, en un intento de comprender las tendencias religiosas de la sociedad y los efectos de dichas tendencias en distintos ámbitos de la vida pública.
El año pasado la organización realizó varias encuestas más, por ejemplo, para conocer las preferencias hacia los candidatos a la presidencia por parte de los distintos grupos religiosos del país o para saber la opinión de los americanos acerca del papel de la religión en la política.
AC/Press
es alarmante y una lastima que cuanto mas se predica la salvacion y la vida eterna atravez del sacrificio de cristo,nuestro entorno enfatiza y confunde salvacion con religion,yo creo que las encuestadoras deverian ser mas especificas sobre sus cuestionamientos o deben conocer sobre lo que preguntan por que hay gran diferencia entre salvacion y religion.
“YO soy el CAMINO la VERDAD y la VIDA” y nadie viene al padre si por MI esto no es religion es salvacion
bendiciones
Yo creo firmemente que la religión no lleva a la salvación, independiente si es cristiana o no, LA BIBLIA DICE QUE QUIENES ALCANZAN SALVACIÓN SON AQUELLOS QUE ACEPTAN A JESUCRISTO COMO ÚNICO SALVADOR, y no habla sobre religión en ninguna parte. Así que si hay alguien que aún así no está en ninguna religión, pero que cree en Jesucristo como DIOS, es salvo, pero así mismo si hay una persona que asiste a una iglesia cristiana, pero no ha aceptado a JESUCRISTO COMO DIOS Y SALVADOR en su vida, no es salvo. ASÍ DE SIMPLE.
El primer paso indispensable para dirimir el asunto es determinar si la Biblia es o no la Palabra que Dios ha dejado a la humanidad como manual de vida. Una vez comprobado y aceptado en forma personal ESTE HECHO INOBJETABLE verificar las contundentes afirmaciones de que la única forma de religión (adoración) que Él acepta es la que ordena por medio de su Cristo. Es única y está plasmada en los 66 libros que la componen y que Cristo resume extraordinariamente; esa misma es la que predican y practican los Testigos de Jehová quienes se apegan a la Palabra de Dios como su única autoridad sin tradiciones ni mandamientos de hombres. Todas las demás religiones mundanas -incluyendo particularmente las de la cristiandad apóstata – conformadas por doctrinas politeístas comunes promovidas por el vaticano y las católicas reformadas-luteranas, serán destruidas por Dios en la gran tribulación que ya se avecina iniciada por los gobiernos terrenales quienes sin saberlo estarán ejecutando el pensamiento y juicio Supremo utilizando el pensamiento de ellos. Revelación 17:17 dice: “Porque Dios puso en sus corazones (de los gobiernos) el llevar a cabo el pensamiento de Él, aun el llevar a cabo el solo pensamiento de ellos al dar el reino de ellos a la bestia salvaje (la ONU), hasta que se hayan realizado las palabras de Dios.” En los enteros capítulos 17,18 hasta el 19.4 del mismo libro de Revelación la falsa religión mundial denominada allí como ‘Babilonia la grande’ y ‘la gran ramera’, está descrito su destrucción y la victoria de Jesús por orden de su Dios y Padre , Señor Jehová.
Cristo identificó los falsos líderes de falsas religiones: “Entren por la puerta estrecha” (Mat.7:13,14). ¿A qué puerta se refería? . De seguida aclaró este punto: “ . . .porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción, y MUCHOS son los que entran por él; 14 mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y POCOS son los que la hallan.”
¿De qué muchos y pocos hablaba entonces? Veamos (ver.15) “Guárdense de los falsos profetas que vienen a ustedes en ropa de oveja, pero por dentro son lobos voraces”. Se nota que habla de religiones y sus representantes inicuos. Jesús observa que, tal como por su fruto se puede distinguir un árbol bueno de uno malo, así también se pueden distinguir los falsos profetas por su conducta y sus enseñanzas. Al llamarles profetas Jesús les identifica como líderes religiosos, no como ateos.
Jesús agrega: ““Por sus frutos los reconocerán.” Él mostró que lo que verdaderamente determina si somos o no verdaderos adoradores de Dios no es meramente lo que afirmamos, ni aun nuestras obras aparentemente dignas de encomio, sino el que verdaderamente hagamos la voluntad del Padre celestial.—Mateo 7:15-23. Los escándalos por inmoralidad sexual (pedofilia y sodomía), y por ganancias mafiosas, son pruebas de sus frutos podridos.
Un fiel seguidor de Jesús, el apóstol Pablo, también mostró la necesidad de ejercer cautela. Advirtió que algunos hombres parecerían ser ministros de la justicia y sin embargo serían cristianos falsos. Externamente quizás no parezcan malos. Pero cuando se les mide a la luz de la Palabra de Dios, la Biblia, se ve que son ministros del enemigo de Dios, Satanás, porque sus obras verdaderamente están en oposición a la voluntad de Dios. (2 Corintios 11:13-15) El que siguiéramos la dirección de tales cristianos falsos solo podría dar por resultado el que no alcanzáramos la vida eterna.
La advertencia del Gran Maestro, y fundador del cristianismo verdadero, es clara: No todos los líderes religiosos ni todas las religiones conducen a Dios.
Otras falsas doctrinas del vaticano y sus apéndices protestantes.
“La resurrección, el Día del Juicio y la apostasía”
LAS iglesias Católica Romana, Ortodoxa y Protestante han dado la espalda a las verdades claras de la Biblia con respecto a la condición de los muertos y la esperanza para vida después de la muerte. Prefieren la antigua creencia en un alma inmortal, que no tiene base en las Escrituras. Esta creencia se originó en Babilonia y la simplificó el filósofo griego Platón en el cuarto siglo a. de la E.C.
Los teólogos de la cristiandad afirman que todo hombre, mujer y niño que ha vivido tiene un alma que sale del cuerpo cuando la persona muere. Para acomodar esta enseñanza, han inventado lugares tales como el limbo, el purgatorio y un infierno ardiente. ‘Enseñan’ que ahí van a parar las almas separadas del cuerpo que no son dignas del “paraíso,” que según dicen ellos está en el cielo.
Las iglesias también dicen que los muertos no están realmente muertos. Más bien, afirman ellas, el alma sigue viviendo. Ellas no pueden por lo tanto enseñar la verdadera doctrina bíblica de la resurrección, que se define como “un regreso a la vida.” De modo que sus teólogos inventaron la llamada resurrección del cuerpo, y afirmaron que en el Día del Juicio los cuerpos de los justos y de los inicuos se volverán a unir con sus respectivas almas para tener parte en la dicha celestial o la condena del infierno ardiente. Además, puesto que creen que tales “almas” no tienen que aguardar el Día del Juicio para que se les asigne al “cielo,” el “infierno” o ‘salas de espera,’ tales como el “limbo” o “purgatorio,” los teólogos de la cristiandad también inventaron la enseñanza de los dos juicios. El primero de éstos se llama el Juicio Particular, que tiene lugar, según se supone, cuando el “alma” sale del cuerpo al momento de la muerte. El segundo se llama el Juicio General, y tiene lugar cuando los cuerpos son “resucitados” y, según se dice, vuelven a unirse a las “almas” en el Día del Juicio.
La resurrección y la apostasía
Todos los inventos teológicos mencionados arriba resultaron de que la Iglesia Católica Romana, y en ciertos puntos básicos la Iglesia Ortodoxa y la Protestante, no se adhirieron a las claras enseñanzas bíblicas sobre la resurrección ni a los temas relacionados con ésta, a saber, la muerte, el alma humana y el juicio final.
A este respecto, la apostasía comenzó a principios de la historia del cristianismo. Solo poco más de 20 años después de la muerte y resurrección de Cristo, el apóstol Pablo escribió desde Éfeso a la congregación joven de Corinto, Grecia: “Ahora bien, si de Cristo se está predicando que él ha sido levantado de entre los muertos, ¿cómo es que algunos entre ustedes [cristianos ungidos] dicen que no hay resurrección de los muertos?”—1 Corintios 15:12.
Puede que algunos de los cristianos de Corinto, a quienes Pablo escribió, todavía estuvieran bajo la influencia de la filosofía griega. Unos cuantos años antes Pablo había declarado “las buenas nuevas de Jesús y de la resurrección” a los filósofos griegos de Atenas. Pero “al oír de una resurrección de muertos, algunos empezaron a mofarse.” (Hechos 17:18, 32) Los epicúreos y los estoicos tenían sus propias teorías en cuanto a lo que sucedía al alma después de la muerte. Otros filósofos griegos, que seguían a Sócrates y Platón, creían en la inmortalidad del alma. Ninguno de ellos creía en la resurrección, como se enseña en la Biblia.
Puede ser también que algunos cristianos de Corinto ya se adherían al punto de vista apóstata sobre la resurrección, punto de vista que el apóstol Pablo condenó 10 años más tarde. Recordemos que al escribir a Timoteo, quien probablemente estaba en Éfeso en aquel entonces, Pablo advirtió: “Evita las vanas palabrerías que violan lo que es santo; porque avanzarán a más y más impiedad, y su palabra se esparcirá como gangrena. Himeneo y Fileto son de ese grupo. Estos mismos se han desviado de la verdad, diciendo que la resurrección ya ha ocurrido; y están subvirtiendo la fe de algunos.”—2 Timoteo 2:16-18.
Estos apóstatas, al decir que “la resurrección ya ha ocurrido,” no estaban afirmando que los cristianos difuntos ya habían sido levantados de entre los muertos. Ellos aparentemente creían que los cristianos que estaban vivos ya habían sido resucitados, pues se trataba meramente de una resurrección simbólica, de índole espiritual. Negaban que hubiera resurrección alguna en el futuro. Tales ideas estaban “subvirtiendo la fe” de algunos, de modo que el apóstol Pablo dio fuerte advertencia en contra de dichas enseñanzas apóstatas.
La apostasía ‘se esparce como gangrena’
Este Himeneo sin duda era el mismo que Pablo mencionó en su primera carta a Timoteo. A ese hombre se le había expulsado de la congregación cristiana, junto con cierto Alejandro, debido a que habían “experimentado naufragio respecto a su fe.” Pablo aconsejó a Timoteo que ‘siguiera guerreando el guerrear excelente’ contra tales apóstatas.—1 Timoteo 1:18-20.
Mientras los apóstoles todavía estaban vivos, pusieron el ejemplo respecto a combatir la apostasía. Pero tan pronto como ya no estaban presentes para ‘obrar como restricción,’ se confirmaron los temores de Pablo, y la “palabra” de los apóstatas ‘se esparció como gangrena.’—2 Tesalonicenses 2:3-12; Hechos 20:29, 30.
Más tarde, los gnósticos desarrollaron ideas respecto a una resurrección puramente simbólica, como la que enseñaron Himeneo y Fileto en Éfeso. Durante el segundo siglo y a principios del tercer siglo E.C., los gnósticos (de la palabra griega gnosis, “conocimiento”) combinaron el cristianismo apóstata con la filosofía griega y el misticismo oriental. Afirmaban que toda materia es inicua y recalcaban que la salvación venía por medio de “conocimiento” (gnosis) místico más bien que mediante fe en Cristo como redentor.
Pero el gnosticismo no fue la única forma de apostasía que ‘se esparció como gangrena.’ Para el cuarto siglo, otros hombres que se habían “desviado de la verdad” corrompieron el cristianismo verdadero que enseñaron Cristo y sus fieles apóstoles y discípulos. La publicación erudita New International Dictionary of New Testament Theology admite que durante el “transcurso de la historia eclesiástica se absorbieron en el concepto del paraíso muchos temas, descripciones e ideas que no tenían base bíblica.” Luego este diccionario de la Biblia menciona “el hecho de que la doctrina de la inmortalidad del alma llegó a reemplazar la escatología [el estudio del destino final del hombre y el mundo] del N[uevo] T[estamento], que incluía la esperanza de la resurrección de los muertos.”
Como hemos visto en lo susodicho y en el artículo previo, al negar que la persona realmente muere y al aceptar la idea pagana de la supervivencia automática del alma inmortal, las iglesias Católica y Ortodoxa se alejaron cada vez más de las claras enseñanzas bíblicas sobre la resurrección y el juicio. Esto resultó en el dogma del infierno ardiente y el purgatorio, dogma que deshonra a Dios, y en la idea absurda de que cuerpos carnales son resucitados para flotar en el cielo o para recibir tormento eterno en el “infierno.”
La “gangrena” no dejó de esparcirse al llegar a ese punto. En siglos posteriores reformadores protestantes añadieron sus propias teorías no bíblicas sobre la muerte, la resurrección y el juicio final. La mayor parte de ellos siguieron el dogma católico sobre la inmortalidad inherente del alma, lo cual les obligó a aceptar también la doctrina de la “resurrección del cuerpo.” Muchas iglesias protestantes también enseñan que hay un infierno ardiente. Pero los teólogos protestantes también han mostrado su ingenio por medio de inventarse otras doctrinas que no se enseñan en la Biblia. Por ejemplo, en algunas iglesias calvinistas reformadas se enseña que Dios predestina a ciertas almas para la salvación y a otras para la condenación eterna. Otros protestantes creen en la salvación universal, es decir, en que finalmente todas las almas se salvarán, aun las de los inicuos.
El adherirse a la verdad bíblica
Después de advertir en contra de la apostasía de Himeneo y Fileto respecto a la resurrección, Pablo agregó: “Con todo, el fundamento sólido de Dios queda en pie, teniendo este sello: ‘Jehová conoce a los que le pertenecen.’”—2 Timoteo 2:19.
Después de haber examinado el desarrollo histórico de las ideas apóstatas respecto al alma, la muerte, la resurrección y el juicio final, y después de haber visto la confusión entre las creencias de la actualidad sobre estos temas vitales, ¿cómo procederá usted? El cristiano sincero quedará más convencido que nunca de que es necesario adherirse al “fundamento sólido de Dios” en estos asuntos, según se delinean en Su Palabra, la Biblia.
No obstante, algunos cristianos, aunque aceptan la clara enseñanza bíblica sobre el alma humana, la muerte y la resurrección, tal vez por motivos de emoción tengan ideas en cuanto al juicio final que aparentemente exaltan la bondad amorosa de Jehová, pero que en sí arrojan dudas sobre su justicia y derecho de destruir a los inicuos. A fin de aclarar las preguntas sobre dichos asuntos, en los siguientes artículos se examinará lo que la Biblia dice en cuanto a la verdadera esperanza de la resurrección y la relación que ésta tiene con el reino de Dios y el día de juicio de Dios. Invitamos al lector a leer lo que sigue.
[Recuadro en la página 17]
Lo que la Biblia dice en cuanto al alma, la muerte, la resurrección y el juicio final
El hombre no posee un alma; él ES un alma.—1 Corintios 15:45.(RV-1960)
El alma, o toda la persona, muere.—Ezequiel 18:4,20/Sant.5:20.
La muerte es un enemigo, no un amigo.—1 Corintios 15:26.
La vida después de la muerte puede realizarse únicamente mediante una resurrección.—Juan 5:28, 29.
El galardón por la fidelidad es la vida eterna.—Juan 10:27, 28.
El castigo por el pecado deliberado es muerte eterna, no tormento eterno.—Romanos 6:23.