“Porque no quiero veros ahora de paso, pues espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permite. Pero estaré en Efeso hasta Pentecostés; porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios”. I Corintios 16:7-9
El mundo en el que vivimos hoy, nos tiene permanentemente presionados con el tiempo. El reloj ha pasado a ser nuestro dictador.
En algunas personas llegar a tiempo es lo normal y esto es lo correcto. Para otros llegar en horario no es tan importante, están acostumbrados a llegar siempre tarde y a ellos no les molesta, aunque a otros si les pueda molestar. Otros parece que no saben decir que no a las cosas que reclaman la atención de su buena voluntad, se llenan de compromisos que luego no pueden cumplir y se sienten mal.
El apóstol Pablo tenía perfecta conciencia de lo mucho que había que hacer para el Señor, y en Atenas su espíritu se enardecía mientras esperaba a sus compañeros de misión. Se desesperaba por los que se perdían, se preocupaba por los falsos maestros que se habían metido en la iglesia primitiva, y estaban apartando de la fe a muchos.
Su corazón estaba abierto para las necesidades del “varón Macedonio”. Pero el sabía aprovechar muy bien, las oportunidades. Por eso cuando se abre una puerta para predicar el Evangelio en Efeso, no lo duda y se toma el tiempo necesario para hacerlo y hacerlo bien. Además tiene conocimiento de la cantidad de adversarios que va a tener que enfrentar, y sabe que va a necesitar bastante tiempo para dejar bien alimentados y prevenidos de estos peligros a los que van creer en el Señor.
Los Corintios necesitaban la autoridad de Pablo frente a los serios problemas que estaban enfrentando, pero ellos ya habían conocido al Señor y conocían la Palabra de Dios. Ellos podían esperar para su visita, pues también Pablo quería dedicarles el tiempo necesario para ayudarles a resolver sus problemas y hacerlo bien. Por eso utiliza el recurso de enviarles esta carta, con todos los consejos de parte de Dios, demostrándoles su interés en ayudarles. Siempre hay algo que podemos hacer para ayudar a otros y lo debemos hacer.
¡Señor ayúdame para darle el tiempo necesario a cada persona que lo necesita!
Por: Dr. Daniel L. Bustamante

Para mi esto es importante, y pienso de ahora en adelante hacer con el tiempo lo que el ha hecho conmigo ganarme, pues entonces le ganare haciendo el bien y tratando a los demas de la mejor forma que se pueda.
bueno creo yo en la mayordomia del tiempo, pero esto no la entiendo como reflexion sino como compromiso y mision que Dios tiene para nosotros de id y haced disicipulos, dr. daniel le invito para que sea mas explisito osea no le entendi, o soy un poco lenta no se pero podria ayudarme a entenderlo gracias.