“¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces…en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos en frío y en desnudez; ¿quién enferma y yo no enfermo?, ¿a quién se le hace tropezar y yo no me indigno?. Si es necesario gloriarse me gloriaré en lo que es de mi debilidad. II Corintios 11:23.27.29-30
Ser ministro de Cristo no es nada fácil, todo y todos, reclaman nuestra atención, el que está solo, el enfermo, el que está deprimido, el que tiene su familiar en la cárcel, el que perdió su familiar querido, el que tiene hambre, el que busca trabajo, el huérfano y la viuda.
Parece que en algún momento, el ministerio de Pablo fue cuestionado por algunos. El apóstol no necesita dar examen de su ministerio, pero los años de servicio para Dios fueron pasando y algunos parecen ignorarlo.
Pablo está en la mejor etapa de experiencia de su vida, y reacciona con la fuerza de la autoridad de resultados reales. Tiene gente que llegó al Señor por su ministerio, por todos lados. Todos quienes estuvieron cerca de él, recibieron el impacto de su ministerio.
Lugar donde él estuvo, escuchó resonar el nombre de Jesús, como el Mesías para los judíos y como Salvador del mundo para los gentiles. La muerte redentora, la resurrección, su aparición ante tantos testigos, su Venida a buscar a quienes han creído en Él y la Nueva Vida en Cristo, ha sido el centro de su mensaje por el cual pagó un alto precio.
Por el contrario es posible que quienes le criticaban, eran pagados por los jerarcas judíos o por las mismas autoridades del idolátrico Imperio Romano. No fue fácil para él, pero Dios nunca lo desamparó.
Pablo ataca a las injusticias y a quienes las cometen. Su indignación no pasará desapercibida y los culpables tendrán que soportar el fuego de sus palabras. ¿Y qué, de su gloriarse?, él se gloria en su debilidad, porque cuando: “él es débil, entonces es fuerte”, pues su debilidad será colocada en la dependencia de Dios, por lo que afirmó: “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Hoy también existen quienes ignoran a siervos, desconociendo su ministerio. Menosprecian la labor realizada porque la humildad de estos siervos, no está de acuerdo a sus conductas ejecutivas o a la soberbia de sus actitudes.
¡Señor ayúdame para ser humilde y depender cada día en ti!
Dr. Daniel L. Bustamante

Gloria a Dios por esta reflexion, yo le dije un amen! al Señor cuando me habló a su servicio, a EL SEA LA GLORIA, sin embargo, he sufrido en ocasiones el peso de ser líder en su obra, pues en verdad siento que la atención siempre esta sobre nosotros, y mi pricipal petición siempre es: SEÑOR LIBRAME DE SER PIEDRA DE TROPIEZO PARA QUIENES ME ESTAN VIENDO. Y realmente es hermoso sentir el refrigerio de su misericordia, de su cuidado. ¡Cuan grande es nuestra responsabilidad, qué azotes tenemos que recibir, cuántas lágrimas tenemos que secar! pero al mismo tiempo decimos ¡cuan grande privilegio tenemos, al ser parte de la increible benevolencia de mi Señor! Sigamos adelante en el Señor, pues en EL, el débil es fuerte. Dios les bendiga.
muy bonitas las reflexiones es gratificante y ayundan mucho el alma y me hacen sentir bien conmigo y con los mios gracias
DIOS LES BENDIGA ESTA PAGINA Y AL QUE LOS ESCRIBIO GRACIAS POR ESTE MINISTERIO QUE EL SENOR LO SIGA USANDO.
TENEMOS QUE APRENDER A DEPENDER DE DIOS Y PEDIRLE CADA DIA QUE NOS AYUDE, A MANTENER SU MIRADA EN EL Y A DEPENDER MAS Y MAS DE EL.
COTIDIANAMENTE CADA DIA DEBEMOS RECONOCER QUE NECESITAMOS SU AUXILIO
CONSTANTEMENTE DEBEMOS NEGARNOS PARA SEGUIR EL CAMINO .
GRACIAS.