Bogotá, Colombia (Cristianos.com).- El Secretario General de la Conferencia Episcopal Colombiana (CEC), Mons. Fabián Marulanda, señaló que la muerte del líder fundador de las FARC, puede ser una oportunidad para que la guerrilla se dé cuenta que no puede obtener el poder por medio de la violencia y así el país alcance la paz.
“Tirofijo”, también conocido como “Manuel Marulanda”, y cuyo nombre original es Pedro Antonio Marín, falleció el 26 de marzo, pero sólo hasta el sábado pasado fue anunciado por el Gobierno colombiano y confirmado por la guerrilla al día siguiente.
Según diarios colombianos, el mes de marzo del 2008 puede catalogarse, sin duda, como el mes más negro de los 44 años de la historia de las Farc, puesto que en 26 días perdieron a casi la mitad de su dirección histórica.
En este mes fallecieron tres de siete integrantes del Secretariado, entre ellos su máximo líder ‘Manuel Marulanda Vélez’, además de ‘Raúl Reyes’ e ‘Iván Ríos’. Si la muerte de los dos últimos representó golpes sin antecedentes para esa guerrilla, la salida del escenario de ‘Tirofijo’ marca con certeza el fin de toda una época.
“Esta puede ser una oportunidad para que las FARC se den cuenta de la dificultad que van a tener para mantener sus posiciones y mantener ese ideal de obtener el gobierno por la vía armada”, señaló el Prelado a la prensa.
También se unieron a este sentir el presidente de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes, Mauricio Lizcano, quien afirmó que ojalá la guerrilla de las Farc, reflexione y abra la posibilidad de un camino hacia la reconciliación negociada.
Por su parte el ex Fiscal general Alfonso Gómez Méndez, señaló que con la muerte de “Tirofijo” se debe buscar una salida negociada al conflicto armado.
Asimismo el defensor del pueblo, Volmar Pérez, dijo que con la muerte de Marulanda, líder histórico de las Farc, podría propiciar espacios para construir escenarios de diálogo en la búsqueda de la paz
Sin embargo, Mons. Marulanda también pidió al Gobierno ser prudente luego del anuncio de la muerte de “Tirofijo”. “Los triunfos hay que manejarlos con más prudencia que las mismas derrotas, porque el derrotado o herido puede reaccionar de manera inesperada. Los comandantes de la guerrilla tienen que estar dolidos por la muerte de quien fue su icono, su ídolo comandante supremo”, explicó.
Fuente: ACI Prensa. Redacción: Cristianos.com
