90 minutos en el cielo, un best seller internacional

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Estados Unidos (Cristianos.com).- Don Piper, pastor asociado y escritor del libro 90 minutos en el cielo, en donde comparte con el lector la historia que le cambió la vida, se ha convertido en un best seller internacional.

El libro publicado en español en el 2007por la Editorial Unilit, ofrece un vistazo de una dimensión muy real de Dios. Alienta a quienes se recuperan de graves lesiones y a quienes están en duelo por la pérdida de un ser querido.

Recientemente la revista Vanidades publicó un artículo en donde se destaca esta obra que en corto tiempo se ha convertido en uno de los libros de mayor venta en la actualidad.

A continuación presentamos un fragmento de dicho artículo escrito por Giselle Balido.

(…) El nombre del libro, que se ha convertido en un best seller internacional, es 90 Minutes in Heaven: A True Story of Life and Death (90 minutos en el cielo: una verdadera historia de vida y muerte), y ha tocado un nervio muy sensible entre las personas que, al leerlo, renuevan su espíritu y recuperan la fe perdida. Otros encuentran el singular relato polémico, y ponen en tela de juicio su realidad. Pero todos están de acuerdo en que se trata de un testimonio estremecedor.

De la tierra al cielo

En enero de 1989, la vida de Don Piper, pastor asociado y recién nombrado ministro de educación de una iglesia en Houston, Texas, cambió para siempre. Era un miércoles por la noche y, después de asistir a una conferencia de pastores, Piper se dirigió a su auto, para iniciar el largo camino de regreso a casa. Era una travesía que él había hecho en innumerables ocasiones, pero que esta vez, aunque él no podía saberlo, transformaría para siempre el rumbo de su vida.

Durante el trayecto, Piper organizaba mentalmente su programa de trabajo.

‘Estaba pensando en la conferencia de esa noche, y en los sermones que daría el próximo domingo’, recuerda el autor.

Y, de repente, todo cambió. Al momento de cruzar un largo puente elevado sobre un río, Piper vio con horror como un camión del Centro Correccional de Houston cruzaba la línea divisoria de la carretera y se le abalanzaba a toda velocidad. Como un enorme proyectil de varias toneladas, el camión destruyó el pequeño auto que conducía el pastor, matándolo instantáneamente. Pero este no fue el final de la historia, como muchos podrían suponer, sino el comienzo de una aventura extraordinaria.

Dramática resurrección

‘Al morir, fui transportado inmediatamente al cielo’, cuenta Piper. ‘Fue instantáneo’.

Literalmente, en un abrir y cerrar de ojos, Don se halló transportado a un portal divino. Al mirar a su alrededor, vio con sorpresa que estaba rodeado de rostros conocidos. El aún lo recuerda con emoción. ‘No vi a una sola persona que no conociera’, le contó a la organización religiosa 700 Club. ‘Allí estaban familiares míos, amigos que murieron en la escuela secundaria, maestros… personas que había conocido a través de toda mi vida, y que se habían ido a la gloria’.

El también notó que, aunque algunas de estas personas murieron jóvenes, y otras fallecieron de edad muy avanzada, en el cielo no se veían jóvenes ni viejas; simplemente eran intemporales.

De acuerdo con su testimonio, la ocasión fue como una gran reunión llena de amor y de sentimientos positivos, pues todos sonreían, lo abrazaban y le daban la bienvenida.

‘Estaban en el proceso de llevarme a través de los portales del cielo’, explica.

Dentro del paraíso

Fue al mirar sobre las cabezas de sus seres queridos, que Don pudo observar unas magníficas puertas, que parecían haber sido talladas del nácar más puro. Más allá de este portal, el pastor vio una increíble luz tan brillante y diáfana, que hasta el día de hoy él sostiene que no podría ser vista por un mortal, ya que la luminosidad era sumamente intensa.

‘Pero, aunque el espectáculo visual era impresionante, el sonido era aún más espectacular’, recuerda Piper.

A sus oídos llegaban hermosas canciones de alabanza; era el canto de un coro celestial, interpretado por voces divinas. Y, aunque Piper estaba distraído por todos aquellos seres que lo rodeaban, podía percibir a su alrededor un sutil aleteo, como si una multitud de ángeles estuviera observando la escena. Esos momentos en el cielo dejaron a Don Piper convencido de que en la eternidad el ser humano podrá conocer personalmente a Moisés, Pedro, Pablo y otros grandes maestros de la Biblia.

El destino interviene

Pero, a veces, el destino interviene de maneras insospechadas para los mortales. En los mismos instantes en que Don se hallaba en las puertas del paraíso, rodeado de afectos y seres queridos, otro pastor, Dick Onerecker, de Kline, Texas, se hallaba en la escena del accidente. El también había asistido a la misma conferencia y, camino a su casa, se topó con el trágico suceso. Al llegar al lugar, los paramédicos del servicio de rescate le dijeron que, lamentablemente, Don había fallecido. En esos momentos, Onerecker sintió que Dios lo llamaba a rezar por el hombre que yacía cubierto con una lona.

‘El Señor me indicó, de una manera muy enfática, muy urgente, que rezara por él. Pasé junto a la puerta del auto. El daño físico era muy grande. Puse mis manos sobre su cuerpo y comencé a rezar por él’.

Fue entonces que ocurrió el milagro. De repente, con la misma rapidez con la que fue transportado al cielo, Piper se despertó dentro de su cuerpo, mirando la lona que los rescatadores le habían colocado encima.

‘Mi primer pensamiento consciente fue ‘Qué gran amigo tenemos en Jesús’…’, recuerda Don. ‘Ese es el título de un himno religioso. En la oscuridad, estoy cantando el himno y alguien toma de mi mano… Pensé: ‘¿Qué está pasando?’…’.

La mano que sostenía la suya era la de Onerecker. Don Piper había revivido y regresado a la tierra.

Lecciones divinas

Durante más de 15 años, Don Piper guardó esta experiencia para unos pocos: sus familiares y amigos; las personas que conocía en la iglesia. Pero llegó el día en que estas lograron convencerlo para que compartiera su maravillosa historia con el resto del mundo.

‘Escribí el libro como un acto de defensa personal’, ríe Piper, quien actualmente vive en las cercanías de Houston, Texas, con su esposa, Eva, y sus hijos Nicole, Chris y Joe. ‘Todo ese tiempo he frustrado a las personas que me encuentro y que quieren saber más de esta experiencia, porque nunca tengo suficiente tiempo para explicarles mi encuentro con el cielo’.

En 90 Minutes in Heaven, Piper narra no solo todo lo que presenció y experimentó en el paraíso, sino que cuenta cómo fue su regreso a la tierra, los meses de recuperación y todo lo que aprendió de esa experiencia divina.

‘Dios quiere que compartamos nuestra fe de acción y de palabra’, asegura Piper.

Cuando le preguntan qué otras lecciones desea que las personas se lleven de su experiencia, Piper no lo duda.

No importa cómo se tome la experiencia, el mensaje es de amor y vida eterna. Es la única prueba que muchos necesitan.

● ‘El cielo es real, y puedes llegar a él’.

● ‘Aquellos que conocieron a Jesucristo y se fueron antes que nosotros, nos esperarán en las puertas del cielo’.

● ‘Dios sigue haciendo milagros’.

● ‘Hay cosas que nos pasan en esta vida, que nos cambian para siempre. Debemos aceptar ese cambio, descubriendo un nuevo concepto de lo que es normal’.

● ‘Las circunstancias trágicas y el dolor, aunque sea grande, pueden crear la oportunidad para impartir grandes lecciones’.

Para regalar o comprar el libro “90 Minutos en el cielo”, presione este link.

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Comments

  1. naryile ortiz useche says

    buenos dias, quisiera que por favor me informaran en colombia en que libreria puedo comprar el libro noventa minutos en el cielo me ha sido imposible conseguirlo, mi madre y padre fallecieron y se que con este libro puedo tener idea en que paraiso estan.

    Gracias a quien me pueda colaborar

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