Por Melvin Rivera Veláquez, Secretario de Ãrea de las Sociedades BÃblicas Unidas
Tomado del Blog Melvin Rivera.com
Hay gente que piensa que la religión crea inseguridad y conduce al fracaso. “Los llena de culpabilidad” me dijo un amigo. En sus años juveniles, mi amigo, fue lÃder de los jóvenes de su iglesia y candidato a pastor. Ahora es un intelectual ateo que piensa que la fe deja el control de la vida en manos de manipuladores.
No podemos negar que la iglesia no es un sitio perfecto y que existen lÃderes manipuladores, centrados en sà mismo, como en cualquier otra área de nuestra sociedad. Tampoco podemos negar que algunas prácticas religiosas crean sentimientos de culpa que pueden provocar neurosis y otras enfermedades mentales. Pero estas son las excepciones.Existen millones de personas que viven una vida diferente gracias a que creen en Jesús y viven lo que Él les enseña. Además todos conocemos lÃderes que son modelos de amor, servicio y entrega.
Cuando las personas creen en Jesucristo, el lÃder auténtico, sus vidas cambian. No es asunto de superioridad, sino por el contrario de humildad. El que cree en Dios reconoce la necesidad y encuentra en la fe los recursos necesarios para vivir la vida de una manera diferente.
Ver para creer
El que no cree, necesita ver para creer. Pero a veces, ni viendo cree. Continuamente aparecen estudios independientes sobre el valor de tener fe. Muchos psicólogos piensan que ésta tiene factores benéficos. Los resultados se ven en a nuestro alrededor. La manera en como los enfermos terminales enfrentan su situación, en los hogares en paz, porque Dios vive allÃ, en el matrimonio y en el comportamiento de hijos criados con valores cristianos.
El último estudio lo acaba de realizar el Royal Economic Society (Real Sociedad Económica), en la Universidad de Warwick, del Reino Unido. Ellos descubrieron que creer en Dios puede hacer que la vida sea más feliz.
La encuesta realizada mediante entrevistas a miles de europeos sugiere que las personas religiosas pueden reaccionar mejor ante eventos como perder el trabajo o, divorciarse porque tienen un nivel más alto de satisfacción con las cosas de este mundo.
El estudio muestra que esta clase de personas “tienen niveles de satisfacción más elevados”, Encontraron que ellos experimentan estÃmulos en el presente en vez de guardarlos para el futuro y que la religión puede ofrecer cierta “protección” contra los desengaños de la vida.
La experiencia y la fe
La experiencia de vivir la fe nos puede realmente convencer del poder de Dios cuando Él controla nuestra vida. A mis amigos que no creen en Dios les cuento la historia del ciego de nacimiento que fue sanado por Jesús.
Cuando los enemigos de Jesús trataron de buscar evidencias para demostrar que Él no era Dios se fueron a interrogar al ex-ciego.
“Los jefes judÃos volvieron a llamar al que habÃa sido ciego, y le dijeron:
–Júranos por Dios que nos vas a decir la verdad. Nosotros sabemos que el hombre que te sanó es un pecador.
Él les contestó: –Yo no sé si es pecador. ¡Lo que sà sé es que antes yo era ciego, y ahora veo!”Traducción en lenguaje actual (TLA), Juan 9.24-25
Mi experiencia es la misma. Si alguien no cree en Jesús y me pregunta tengo que decirle “Yo no sé si lo que dices es cierto ¡Lo que sà sé es que antes yo era ciego, y ahora veo!” Nadie puede rebatir el argumento de la experiencia y el impacto del sacrificio y resurección de Jesús en la vida que vivimos y que otros ven.
La fe le da sentido a la vida, creer en Jesucristo nos anima y prepara para manejar las peores crisis. Esa seguridad no se encuentra en todos los lugares.
Crédito de foto: Shay Cos
Yo antes era ciega ahora gracias a la fe que tengo en DIOS puedo ver claramente lo hermoso que es estar en comunión con el. De verdad que invito a todo aquel que está ciego que por favor acuda a él que lo curará y le dara gran felicidad, despues que tú dejes entrar a DIOS a tu corazón ya jamás te sentirás solo.