WASHINGTON, 20 de diciembre (NEV/ALC).- Justo cuando el presidente George W. Bush reconoció por primera vez que las fuerzas estadounidenses no están ganando la guerra en Irak, pero cuando también añadió que serán ampliadas las fuerzas militares para librar una guerra de largo plazo contra el terrorismo, se conoció un llamado de líderes religiosos norteamericanos que piden el fin de los procesos bélicos y un plan real de pacificación para Medio Oriente.
“Paz árabe-israelí-palestina: de la crisis a la esperanza”, así se titula la apelación lanzada el 12 de diciembre al gobierno de Estados Unidos de una treintena de lideres religiosos estadounidenses a favor de la paz en medio oriente. La declaración, firmada por una larga coalición de exponentes judíos, musulmanes y cristianos, llama a la administración Bush y al nuevo Congreso a revigorizar el proceso de paz en la región.
“Nuestra fe abramica, nos llama a trabajar por la paz y la justicia de israelíes, palestinos y todas las personas de Medio Oriente-se lee en el preámbulo del documento.
Como americanos llamamos a nuestro gobierno a hacer de la paz en Medio Oriente una absoluta prioridad. Nuestra nación tiene una responsabilidad ineludible y un rol indispensable en proveer una alternativa creativa y determinada a fin de construir la paz en Medio Oriente.
El llamado lanzado por este grupo denominado “Iniciativa nacional interreligiosa por la paz en Medio Oriente”, está firmado-entre otros- por el presidente del Concilio Nacional de la Iglesia Cristiana de USA (NCCCUSA), el pastor Michael Livingston; el obispo Mark Hanson, presidente de la Iglesia Evangélica Luterana en América, también presidente de la Federación Luterana Mundial (FLM); el pastor presbiteriano Clifton Kirkpatrick, presidente de la Alianza Reformada Mundial (ARM); la obispa Katharine Jefferts Schori, presidenta de la Iglesia Episcopal de USA (anglicana); el padre William Skylstad, presidente de la Conferencia Episcopal Católica USA; el cardenal McCarrick de la arquidiócesis de Washington; el rabino Harry K. Danziger, presidente de la Conferencia central de los rabinos americanos; y Sayyid Muhammad Syeed, director nacional de la Sociedad islámica de Norte América.
Mientras tanto, Bush manifestó: “Esta guerra ideológica en que estamos inmersos va a durar un buen tiempo y vamos a necesitar fuerzas armadas capaces de sostener nuestros esfuerzos y ganar la paz”.
Actualmente sólo el Ejército cuenta con unos 500.000 efectivos, cifra que dentro de uno o dos años podría verse aumentado en hasta 70.000 adicionales.
El texto en ingles de la Apelación se encuentra en http://www.usccb.org/sdwp/international/nilistatement.htm