Miami (www.MercadoCristiano.com) Sylvia Gómez es madre de tres hijos adultos, profesionales y casados. Tiene tres nietos y espera que su generación siga creciendo como se lo prometió Dios. Editora de la revista «Mujeres de Gracia» y conferencista, imparte seminarios para madres solas. Mercado Cristiano dialogó con ella durante Expolit 2004.
MC: ¿Porqué cree usted que hay tan poco material para mujeres solas?
Silvia: Bueno, tal vez porque no hay quien apoye a la mujer sola. Yo me lancé y Dios me abrió esta puerta con Portavoz cuando menos la esperaba. Así que, le quiero dar gracias a Dios, porque estoy escribiendo más libros y Él ha puesto en mi corazón que sean como estudios bíblicos, para que la mujer tenga sanidad en su alma y en su corazón.
MC: En este libro ¿deja traslucir parte de su vida? Esly Carvalho, por ejemplo, escribió en su libro «Cuando se rompe el vínculo» sobre su separación, su lucha por criar una hija y su nuevo casamiento. ¿Es así con «Un nuevo comienzo para la madre sola»?
Silvia: Mi libro es muy práctico. Así como yo hablo rápido, el libro también se lee rápido. Entre letras cuento un poquito de mi experiencia personal, pero más que nada exhorto a que las mujeres salgan adelante, si tiene depresión, si tienen soledad, si tienen problemas con las finanzas, etc. El libro es más que todo, práctico. Tengo en la computadora mí biografía, que si Dios quiere que la escriba, entonces sí ya es algo más profundo.
MC: ¿De qué manera práctica podemos animar a las mujeres a continuar a pesar de los avatares de la vida, muchas veces por la profesión, los niños o el esposo, ya sea que estén solas o no?
Silvia: El consejo es que se esfuercen y sean valientes. Siempre es ése el pasaje que Dios me da, porque cuando trato de deprimirme o de aflojar, entonces Él vuelve y me levanta para que siga luchando. Una no tiene que luchar sólo por una, sino también por los hijos. Yo ahora ya estoy luchando con los nietos, peleando con ellos (risas).

MC: Bueno, hablamos de los nietos y de la familia, pero ahora hablemos de algo más personal. ¿Cómo es un día en su vida?
Silvia: Hoy en día, es un día muy ocupado, porque estoy de abuela por ratitos, y luego me siento en mi computadora a contestar mis mensajes. Luego, si estoy inspirada, que eso es lo más difícil, entonces lo hago, porque eso fue para lo que me llamó el Señor.
MC: De todas maneras, imagino que hay luchas nuevas que afrontar…
Silvia: Sí, hay luchas nuevas que afrontar. Por ejemplo, un poquito la soledad. Especialmente los fines de semana, que es cuando la gente anda en pareja; pero obviamente que hay consuelo en Dios y en la Iglesia, pues yo estoy bien involucrada en la Iglesia, y eso me mantiene ocupada. Lo importante es mantenerse ocupada y también distraerse. La gente piensa que todo tiene que ser espiritual, pero ir de compras o al cine, o mirar algo bueno en la televisión (porque todavía puede haber algo sano), o estar con los nietos (como es mi caso), todo eso sirve.