SANTIAGO, nov 12 (alc) – Calificado como autor del mayor desfalco financiero de la historia de Chile, el ingeniero Juan Pablo Dávila fue el encargado de abrir con una prédica el encuentro de líderes y pastores evangélicos realizado el jueves aquí.
En 1994, Dávila era operador de mercados futuros en la empresa cuprífera estatal Codelco. Utilizando su cargo hizo perder más de 200 millones de dólares a la empresa, haciendo transacciones con extranjeros que depositaban dinero en una cuenta que tenía en las Islas Gran Caimán.
En 1999, la justicia lo condenó a ocho años de cárcel por fraude al fisco, negociación incompatible y presentación de documentos falsos en el juicio, y a pagar una multa de 27 millones de pesos (unos 45.000 dólares). La pena se redujo a siete años y la multa a 1,8 millones de pesos.
Dávila estuvo tres años en la cárcel y salió en el 2000. El ex ejecutivo se convirtió a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, religión que conoció mientras cumplía su condena en el Centro Penitenciario Capuchinos, además de la Cárcel de San Miguel.
En la actualidad es profesor de Ingeniería en la Universidad Adventista de Chillán y director de Desarrollo de la ONG Adra, que tiene un presupuesto anual de 800 millones de pesos.
Su prédica, de unos 20 minutos, fue seguida con atención por los más de 500 asistentes. Su discurso llamó la atención por su rechazo al poder de la riqueza y el egoísmo, de quienes “no tienen el amor de Dios en su corazón”.
El poder de la riqueza tiende a corromper y destruir, mientras que el poder de la fuerza es capaz de hacer mucho daño. Pero el valor del amor puro consiste en su eficiencia para hacer el bien, solamente el bien”, señaló Dávila, según el diario La Tercera.
“Sólo Dios puede elevar al hombre en la escala de la dignidad moral, mediante la justicia de Cristo (…) el honor y la grandeza sólo tienen valor si el Creador coloca en ella su bendición. Toda grandeza es mundana, y sabiduría es necedad y debilidad si no está con la bendición del Señor”, afirmó Dávila.