TOKIO, oct 22 (alc) – La normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte y la firma de un pacto de no agresión, constituirá una base sólida para reemplazar el actual armisticio por un tratado de paz.
Un llamamiento en ese sentido formularon los 55 representantes de iglesias de nueve países de Asia, Europa y América del Norte, que asistieron a la Conferencia Cristiana de Asia, reunida en Tózanso, Japón, del 17 al 20 de este mes.
“La reconciliación entre Estados Unidos y la República Popular Democrática de Corea (del norte), sigue siendo la clave para reducir la tensión en la región”, afirmaron los líderes cristianos presentes en la conferencia auspiciada por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI).
Agregaron que es necesario continuar proporcionando asistencia en alimentos, medicinas y otros artículos a Corea del Norte, sin condiciones. La asistencia humanitaria no puede ser utilizada con fines políticos, afirmaron.
El comunicado final de la conferencia añade que “Estados Unidos y Japón deben abstenerse de usar las sanciones como un instrumento de su política de confrontación y aislamiento”.
Agrega que es conveniente que el CMI y la Conferencia Cristiana de Asia auspicien un grupo ecuménico de trabajo para construir una red de
iglesias, organizaciones y personas interesadas en promover la paz y la
reunificación de Corea.
Además, señalan que una política regional y una actividad más independiente de Japón es indispensable para crear un clima de paz,
seguridad y estabilidad en la región.
La conferencia se realizó con ocasión del 20º aniversario del llamado Proceso de Tózanso. En 1984 se inició allí una serie de encuentros entre representantes de las iglesias cristianas del Sur y el Norte de Corea, con participación de iglesias de Europa, Asia y América del Norte, así como visitas mutuas a las congregaciones y agencias cristianas de las dos Coreas.
En la reunión de esta semana, el reverendo Kang Yong Sop, presidente de la Federación Cristiana de Corea del Norte, agradeció a los participantes por su solidaridad y apoyo a los esfuerzos por la paz y la
reunificación de Corea. Y les pidió vigilancia ante la actitud agresiva de Estados Unidos.
El secretario general del Consejo de Iglesias de Corea del Sur, Paik Do-woong, dijo que el proceso hacia la coexistencia pacífica es irreversible, pero indicó que grupos conservadores, incluso algunas iglesias, se oponen a la paz y la reunificación coreana.