¿Qué llevas, mi Cristo, en tus manos,
que veo que proteges, celoso?
Yo sin hacer empeños vanos,
a Ti pregunto afanoso.
En mis manos llevo el poder,
que calma cruentas tempestades,
y crea hermoso amanecer,
sin las sombras de viles hades.
En mis manos llevo la medicina,
que cura las llagas y el dolor,
de los que el mal siempre domina,
siendo de ellos secuestrador.
En mis manos llevo paz,
para los seres atribulados,
que viven la vida agraz,
siendo ellos indiciplinados.
En mis manos llevo la libertad,
para los que estan en condenacion,
y a librarlos voy de adversidad,
para que tengan la liberacion.
En mis manos llevo la vida,
para los que estan muertos en pecados,
con ella tendran vida florida,
y seran en Gloria resucitados.
Abre, Señor, Tus manos santas,
extiendelas abiertas al mundo entero,
porque Tus bendiciones son tantas,
que todas las quiero con esmero.

¡HERMOSO POEMA!, MUY BUENO Y DE MUCHA BENDICIÓN; GLORIA A DIOS POR ESE DON, SIEMPRE DEJÁNDO EL NOMBRE DEL SEÑOR EN ALTO!!!!!!
que BELLO a si como Dios nos da todas esas bendiciones, debemos darle lo mejor de nosotros a nuestro amado Senor Jesucristo.
Muy bonito y es muy agradable leer y ver poemas de alta calidad y que bello es nuestro Dios que nos da dones como estos. gracias papa Dios..
Dios los bendiga escribanme .Este poema me encanto muchisimo.
Rebeca
Muy buen poema felicidades.
me gusto!…