LA HABANA, Octubre 14, 2003 (alc). Unos 700 miembros del Ejército de Salvación celebraron con una marcha por las calles de la capital cubana y un congreso el aniversario 85 de su fundación en Cuba.
El desfile, en la tarde del pasado viernes, se efectuó desde la sede del cuerpo central de ese organismo, situado en la calle 96 de la barriada de Marianao, en La Habana, hasta el hogar de ancianos William Booth, situado a unas 10 cuadras de distancia, donde se realizó el congreso.
En la apertura del evento, además de todos los líderes salvacionistas, estuvieron presentes la licenciada Dora Bell, en representación del gobierno de la ciudad de La Habana; Reinerio Arce Valentín, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC); y Alejandro Nieto, presidente de la Liga Evangélica.
El congreso salvacionista estuvo presidido por los coroneles Robin y Shona Forsyth, presidenta territorial de Ministerios Femeninos de la región y los teniente-coroneles David y Martha Mothershed, del cuartel territorial del Sur de los Estados Unidos.
Además asistieron los mayores Fred y Miriam Musgrave, de la División de Florida. La parte cubana estuvo representada por los capitanes Julio César y Niurka Tamayo y los capitanes Idilio e Ivis Fernández, oficiales regionales de Cuba Este y Oeste, respectivamente.
Los delegados, provenientes de todo el país, participaron de un amplio programa que incluyó expresiones de alabanza a través de diversas manifestaciones culturales, programas juveniles, enrolamiento de soldados y reuniones donde se tomaron significativos acuerdos para el futuro de la tropa salvacionista cubana.
Fundado por Guillermo Booth, en Londres, Inglaterra, en el año 1878, el Ejército de Salvación une a la predicación de las Sagradas Escrituras una intensa labor social de beneficencia.
Una de sus principales características es el llamado “Banco de Penitentes”, que consiste en poner en la primera fila a los nuevos convertidos, quienes cuentan a la comunidad cómo Dios obró en ellos y confiesan, de manera pública, sus pecados.
Otro elemento que les distingue en el mundo religioso es que no consideran necesarios los sacramentos, ni siquiera el bautismo, para salvarse. Y poseen, como guía de conducta, un Manual de la Doctrina del Ejército de Salvación.
El uso de uniformes y grados militares para designar su jerarquía, que van desde general hasta soldado, pasando por brigadier, capitán y teniente, es su característica más visible. Y, durante sus actos más relevantes, desfilan por las calles precedidos por bandas de música.
El congreso culminó con una reunión de santidad en la que, tanto visitantes como anfitriones, dieron gracias a Dios por la posibilidad del encuentro, sus bendiciones y por ese histórico encuentro del cual la organización cubana sale fortalecida para continuar con el cumplimiento de su deber de dar la palabra de esperanza, pero también pan al necesitado.

FELICITACIONES.
QUE BELLA LABOR.