LIMA, Agosto 27, 2003 (alc). Los dos años en que he actuado como miembro de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) han cambiado mi vida, la han transformado totalmentre, afirmó Humberto Lay, pastor de la Iglesia Bíblica Emmanuel y líder de la Fraternidad Internacional de Pastores Cristianos (FIPAC).
Antes, la compasión para mí era teórica, hoy no. No he podido dejar de derramar lágrimas de escuchar tantos testimonios desgarradores que no nos imaginamos que podían suceder en nuestro país en pleno siglo XX, declaró Lay en su predicación anoche en un culto del Movimiento Nacional de Oración, en la Iglesia Catedral de Fe.
El culto, dirigido a orar por la presentación del informe final de la CVR, que será entregado mañana al presidente Alejandro Toledo, en una ceremonia en el Palacio de Gobierno, fue presidido por Pedro Ferreira, presidente ejecutivo de Radio del Pacífico y del Movimiento Nacional de Oración.
Lay recordó que fue nombrado para integrar la CVR por el presidente Toledo y no por las iglesias evangélicas. Entonces, anotó, algunos creyentes decían “Cómo se ha nombrado al pastor Lay que nunca tuvo que ver con la defensa de los derechos humanos”.
Esos hermanos tenían razón. Porque yo, como muchos del pueblo evangélico, no nos habíamos preocupado por los derechos humanos vulnerados durante la lucha antisubversiva de los años 1980 al 2000, que la CVR recibió encargo de investigar.
Eso, dijo Lay, es un pecado que tenemos que confesar y pedir perdón a Dios por nuestra indiferencia, en especial los que vivimos en Lima y en las grandes ciudades del Perú, pues los hermanos del interior, que sufrieron en carne propia la violencia, sí estuvieron activos.
Hoy, los analistas reconocen el papel importante que le cupo a las iglesias evangélicas para derrotar al grupo extremista Sendero Luminoso. Y esto será consignado en el Informe de la Comision de la Verdad, indicó.
Criticó a los políticos y periodistas que se oponen a que se dé a conocer el informe. Es simple egoísmo, no se puede pasar una página de un libro sin conocer la anterior, por indiferencia ante el dolor ajeno, indicó, Lay.
Recordó las palabras de Jesús en diversos pasajes de la Biblia “Jesus tuvo compasión de ellos”. Una característica de Dios es la compasión, afirmó. Y ese es nuestro pecado, que no hemos tenido compasión para aquellos que sufrieron tanto, pero no es tarde para rectificar.
Estoy orando y viendo de qué manera la iglesia evangelica podrá poner en práctica la compasión. Fui enseñado que la misión de la iglesia era la salvación de almas, que está llamada a ser sal y luz del mundo y a continuar la obra de Cristo.
Durante muchos años, ese énfasis me llevó y llevó a muchos de mis colegas pastores a pensar sólo en eso, en el más allá y nos olvidamos del sufrimiento actual que tiene la gente. Cuando uno exagera algo comete errores y nuestro error ha sido olvidar el aspecto humano, temporal, del sufrimiento aquí y ahora.
Jesús atendió al necesitado, al hambrtiento, al desnudo. No sólo predicó el evangelio de salvación. Esto que digo ahora hace unos años hubiera sido criticado. Es comunista hubieran dicho. Yo personalmente critiqué a muchos siervos de Dios cuando lo mencionaban. Vamos aprendiendo con el tiempo, seríamos necios sino aprendiéramos de la experiencia y de lo que el Espíritu Santo va haciendo, enfatizó Lay.
Dios está dando una oportunidad nueva para la evangelización en nuestro país, a través del ejercicio de la compasión, atendiendo a los desgarrados, los marginados. En medio de la crisis de credibilidad en el país muchos esperan lo que dicen los evangélicos. !Qué trágico sería defraudar la esperanza de muchos. Es tiempo de orar y obrar!, subrayó el pastor Lay.
Indicó que la CVR ha planteado la siguiente secuencia: debemos conocer la verdad; conociéndola tiene que haber justicia, punitiva para los culpables y reparativa para los inocentes; luego se podrá pensar en perdón y reconciliación.
Estos son términos nuestros, muy de la Biblia, no es invención humana. Dios es Dios de justicia; Perdón y reconciliación, son conceptos de Dios. Dios nos está poniendo en el escenario público para poder actuar y para que la gente vea en nosotros verdad, justicia, perdón y reconciliacion.
El Perú no puede ser reconstruido sobre los escombros del pasado. Eso es lo que la CVR está tratando de hacer. Poner a la vista los escombros para que puedan ser removidos, antes de seguir construyendo una nueva nación, señaló.
Si queremos un Perú para Cristo hay que remover los escombros, de nuestras propias vidas y de nuestro país. Cuando hay mucho odio, rencor, herida, hay que ayudar a superarlo. La Iglesia debe tomar conciencia de los problemas de la violencia y de la necesidad de cambios profundos para que en nuestro país no se vuelva a repetir el terrible período de muerte y terror, concluyó Lay.